domingo, 2 de mayo de 2021

Mi corazón está agradecido

 


Mi cuerpo está en calma.

agradecido con Dios y con la vida.

recuperó su alma

 y la alegría perdida.

 

Mi corazón está agradecido.

su latido parece canción.

ese alguien que trastornó mi alma

me escuchó, le escribió.

Ella abrió los ojos,

esperanzada, leyó ansiosa.

Esperaba que le hablara de su amor

de su dolor, de su lejanía, y tristeza.

Lo percibió diferente.

Él parecía impasible.

 

No hablaba de amor;

se mostrabas frio y distante;

se refería a su deseo;

a su ardor, a la lujuria.

Ella le leía silente;

comprendiendo en su interior

el gran error cometido,

aquel que abrió su corazón,

había fingido, le había mentido.

 

Su susurro, sus caricias, su poesía,

resultaron mañas,

que usó con maestría.

Despertó de la pesadilla

y lloró cual chiquilla.

Deseó que la olvidara

que jamás la buscara.

 

Avergonzada,

pidió a su corazón,

a su protector, perdón.

Perdón amor, perdón.

Se abrazó a él,

oyó su latir, tranquilo,

amoroso, ese que no recordaba,

ese que dejó de apreciar en su rutina.

 

Recordaron el amor que los unía.

se miraron con ternura, con calma,

el corazón ama a su alma,

no le juzgaría.

 

Agradecieron a Dios por el dolor,

saben, que Él obra por amor.

Dios conocía de sus nexos, de su pasión,

de sus coincidencias, de su lecho.

Dios se fue satisfecho

arropándolos con su bendición.

 

Mi corazón está agradecido.

ELEN AGUILERA

 

 

viernes, 23 de abril de 2021

Sinfonía en adagio

 


Ritmo pausado es mi vida;

acordes tristes y oscuros;

enmudecen mi corazón;

lo envuelven en amargura.

 

Todo me causa desazón;

ritmos desacompasados;

cadencia llena de dolor.

 

Como una flor marchitada;

así me encuentro cada día;

lleno de melancolía.

 

Suenan acordes en adagio;

sinfonía que enloquece;

la tristeza me embarga

y carezco de alegría.

LUIS FERNANDO RAMOS MARTÍN

 

viernes, 2 de abril de 2021

Mi corazón quiere hablarte

 


Mi cuerpo esta triste.

Su alma cree morir por tu amor.

No sabe de ti, desapareciste.

 

Mi corazón quiere hablarte

late lento, languidece, sin odiarte,

sin despedirte, te esfumaste.

Mi alma quiere llamarte,

no sabe que con ella jugaste.

 

En su locura,

selló con sus lágrimas la fisura,

y tras ella, cerró la puerta a la vida.

Piensa que la llave está perdida

que no tiene cura su herida.

 

Sé que la llave está escondida,

en tu corazón hundida,

lacerando tu alma henchida

por una pasión prohibida.

 

Mi corazón quiere hablarte,

te lo ruego, a mi alma escríbele,

justifica tu partida,

por favor, devuélvela a la vida,

que busque la salida.

Miéntele, está perdida,

sácala, haz que regrese,

yo me encargo de su cura.

 

La acariciaré con ternura,

como a un niño asustado

la acunaré abrazado,

hasta que vuelva su dulzura

y se quede a mi lado.

añorando tu regreso

pensando que estás preso

en la cárcel de otro amor

que no calma tu ardor.

Ella, no tiene idea de su error.

ELEN AGUILERA