domingo, 3 de abril de 2016

Rinconete y Cortadillo



Autor: Miguel de Cervantes (1547-1616)
Año de la obra: 1613

Dos jóvenes adolescentes, Pedro del Rincón (Rinconete) y Diego Cortada (Cortadillo), se encuentran en el camino y entablan una amistad basada en sus peculiares y comunes costumbres características de pícaros ladronzuelos, motivo por el cual huye de la justicia el uno, Cortadillo, y busca el otro, Rinconete, compañero de juego para sus naipes marcados. Deciden hacer “negocio” juntos y se hacen esportilleros confiados en la gran ganancia que se obtenía en aquel oficio para tan poco trabajo, tal y como les contó uno de los esportilleros, para, una vez instalados allí en Sevilla, cometer en esa ciudad sus pillerías. El primer golpe lo dio Cortadillo al robarle a un sacristán una bolsita con una importante cantidad de dinero producto de la capellanía. Esto lo vio otro muchacho esportillero, apodado Ganchuelo, tan ladrón como ellos, quien les habló de un extraño lugar regido por el señor Monipodio, cofradía de tunantes, pillos, ladrones y estafadores que donaban parte de sus hurtos a la comunidad y para las vírgenes y los santos con lo cual pensaban que tan ferviente devoción les llevaría, sin ninguna duda, al cielo pese a sus robos exentos de arrepentimiento. A cambio, Monipodio les dará protección como uno de los suyos. Finalmente, Rinconete y Cortadillo se unirán al grupo. Ambos son en realidad, en esta novela, como los ojos del lector a través de los cuales se narra la historia de la misma definiendo las peculiaridades de aquella casa común de ladronzuelos encabezados por Monopodio, el verdadero protagonista de la obra.
No sé si Cervantes critica con cierto sarcasmo a la Iglesia al asemejar tanto a esa cofradía, como la llega a denominar, con los conventos y los monasterios, agravado por el hecho de que los que viven en ella son tan devotos como las monjas y los sacerdotes. Si no es así desde luego lo parece.
Es también una crítica mordaz a la sociedad corrupta, degenerada y perniciosa de la España de principios del siglo XVII, en la cual campaban a sus anchas personajes como éstos amparados por la autoridad que era fácil de sobornar. Triste retrato de un imperio en su ocaso pintado con acierto también por otros escritores de la época.
En definitiva es una novela que sin duda agradará por su gracia, su ironía y su originalidad.

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lunes, 28 de marzo de 2016

Ese abominable reflejo



      
A veces debemos aborrecer, a veces debemos sentir desprecio. Mirarnos en el espejo y detestar lo que estamos viendo, no es tan malo, no es tan incorrecto como se puede pensar.
      Mirar al reflejo del espejo y gritarle que no es el verdadero ser que dista al otro lado, no es la misma sonrisa que surge de tus propios músculos,  el impostor debe irse, ese doble malvado debe retirarse de tu vida, debe abandonar tu existencia para siempre.
Su futuro, un futuro extraño a tus ideales, ajeno a tus anhelos. No es tu futuro, no es lo que quieres, no es tu plan, no son tus pasos.
A veces debemos sentir odio por el conformismo, por el miedo, por las excusas. No hay otro ser detrás del espejo, pero su reflejo no es lo que quieres. Toma al espejo como un lienzo y traza las líneas de tu felicidad, olvídate de las tramas sociales que empañan el reflejo, la sociedad no vive tu vida, sin embargo, tú eres el que la siente y a quien se le acabará el tiempo en ella.
El conformismo puede sentar como un traje a medida, pero es un uniforme con grillete que junto al miedo nunca te dejará ser feliz. Querer ser, no querer tener, querer estar, no querer alardear. La simpleza luchar por tus propósitos, la recompensa de tu esfuerzo, el calor del no decaer, la luz de no conformarte por creer que no lo lograrás, borrará permanentemente ese abominable reflejo del espejo, ese reflejo que se comió tus sueños y te quita las ganas de seguir luchando.

NIURKA SANTANA



viernes, 18 de marzo de 2016

Una esperanza al aire




Es tu vida mi gran sendero
anhelante por mi alma,
sin querer, estás tan dentro
impregnado en mi ser.
Como un loco vagabundo
que quiero tener al amanecer,
y en el alba de la noche
a ti, quiero pertenecer.
Tu corazón es hermoso
como una puesta de sol,
a la orilla de mi playa
donde de ti, sólo soy.
Es la esperanza mi vida
la que supera lo eterno,
y hace crecer mi cariño
a través del tiempo.
Este inmenso sueño
que da vida al corazón,
me hace vibrar los sentidos
y por ti, perder la razón.
Pero tu amor me da vida
como un relámpago al viento,
que se mete en las entrañas
y me ahoga por un momento.
Tú, mi tesoro de amor
eres una satisfacción divina,
donde las letras son poesía
donde amar no tiene medida.


CORAZÓN DE POESÍA

sábado, 12 de marzo de 2016

Cuando estás cerca



Cuando estás cerca de mí
transformas mi mundo,
cambias la atmósfera
y le añades emoción.
Cuando estás cerca de mí
mis acciones se entorpecen,
intentando con gran esfuerzo
disimularlas para que no me delaten.
Para que no delaten que te busco de reojo,
que camino frente a ti
haciéndote saber que estoy ahí.
Para que no me delaten
que extiendo el tiempo lo más que puedo
hasta que te retiras y verte partir.
Me disculpo si soy grosera,
pero el nerviosismo muchas veces
me juega malas pasadas.
No actúo como quisiera,
pues si así lo hiciera,
correría a ti para colgarme de tu cuello
y sostener nuestras miradas en segundos eternos.
En aquellos segundos que hacen desaparecer todo alrededor,
pero que llenan el espacio
con una acogedora sensación.

CAROL DÉLANO K.


miércoles, 2 de marzo de 2016

La Regenta



Autor: Leopoldo Alas “Clarín” (Zamora, 1852-Oviedo, 1901)
Año de la obra: 1884-1885

Ambientada en Vetusta, un pequeño pueblo de la provincia de Asturias en la época de la Restauración, cuenta la historia de Ana Ozores, conocida como la Regenta por estar casada con el ex regente Víctor Quintanar, un hombre mucho mayor que ella y algo maniático por el cual sólo siente un cariño paternal. Ana, oprimida por una sociedad hipócrita y chismosa con un enorme concepto por lo religioso, es una joven que se siente sexualmente insatisfecha desde la niñez y que sufre numerosas crisis nerviosas por este motivo que la dejan postrada en la cama. Su confesor, el Magistral Fermín de Pas, un hombre riguroso que es odiado por muchos, la visita durante esos accesos y aconseja que siga el camino de la religión con el fin de ganársela pues, poco a poco, ha ido experimentando una obsesión morbosa por ella hasta el punto de desearla. Paralelamente, Álvaro Mesía, un atractivo donjuán, se encapricha de Ana. Pero lo que en un principio no era más que un reto para él se fue transformando en deseo amoroso. Álvaro Mesía es el presidente del casino de Vetusta, un lugar de reunión de advenedizos enemigos del Magistral que le alientan y le ayudan en lo posible a conseguir su objetivo. Así, Mesía la va cortejando y, aunque la Regenta se resiste a caer en sus brazos pese a estar enamorada de él desde hace mucho tiempo, finalmente se rinde a sus deseos, ante la desesperación del Magistral. Ana le dice a Petra, su criada, que facilite la entrada en la casa a Álvaro Mesía cada mañana una vez su marido salga a cazar con Tomás Crespo, apodado Frígilis. No obstante, la situación de ésta es provisional pues Mesía, sabedor en boca del propio Víctor Quintanar de que éste tuvo relaciones extramatrimoniales con ella, se ofrece a ayudarle a despedirla para que no le pueda comprometer consiguiéndola otro empleo. Pero Petra a quien doña Paula, la madre del Magistral Fermín de Pas, le había ofrecido el puesto de Teresina, su criada, en un futuro, recibe el encargo por parte de éste de informarle de lo ocurrido en casa de la Regenta y ser así su espía. El personaje de Petra refleja el paradigma de la ambición a cualquier precio con ciertas dosis de maquiavelismo. Una mañana decide vengarse de todos. Primero de Víctor Quintanar por acabar su relación con ella, segundo con su ama para hundir su reputación, en tercer lugar de Álvaro Mesía por no quererla y hacerla una señora como ella pretendía pese a ciertos requiebros de éste y, finalmente, del Magistral ya que no quería ser un simple instrumento de él y que luego no quisiera cumplir con su promesa de emplearla. Así, adelanta el reloj despertador de Quintanar para que encuentre a Mesía y descubra la verdad de los dos amantes. Cuando se dispone a disparar a su traidor amigo le puede la cobardía y prefiere retarle en un duelo donde cae abatido por el arma de Álvaro Mesía y muere, al tiempo que este último se marcha de Vetusta abandonando de esta forma a Ana Ozores quien será denostada y repudiada por todos.
<<La Regenta>> es uno de los máximos exponentes del realismo español del siglo XIX, estilo literario del que Leopoldo Alas es un maestro. Este autor utilizó el seudónimo de Clarín por un personaje de <<La vida es sueño>>.

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